17.11.11

Cuando entonces


Cuando entonces mires los aires,

y te acuerdes de mi.

Cuando entonces tomes el camino

de siempre.

Cuando entonces veas la luz delgada,

la luz callada,

cuando entonces te sientas escrita

tantas veces y te dé por llorar.

Cuando entonces mi corazón no esté

donde está la verdad,

cuando entonces desde mi soledad sienta

que no supe decirte las cosas.

Cuando entonces los días sean un quejido

y sean, desde lejos, tu nombre.

Cuando entonces las nieblas sean

duras realidades,

el sol una ceguera,

la lluvia un vapor insoportable.

Cuando entonces hayan muerto tu fe

y tu esperanza,

cuando no te hagan sentido.

Cuando entonces nada más puedas hacer,

se acaba otro día, déjate caer dulce.

Cuando entonces el atardecer sea

como un ciego

y nos visite ella, claro,

la tristeza.

Cuando entonces llegue la noche

a tus manos y de ahí a tu olor,

y de ahí a tu aullido.

Cuando entonces ante una tormenta

ya no me encuentres para calmarme

y decirme –será fugaz-,

cuando entonces ya no me encuentres

en los poemas

de Robert Lowell,

cuando entonces ya no me encuentres.

Cuando entonces no puedas más

y necesites amarme

y salir de casa

y salir de todo

hacia un sitio olvidado.

Cuando entonces seas ruido de calle

date la vuelta y dame un beso,

que aquí estoy yo,

de puntillas,

entre tu pecho y tu latido.


© Pedro Letai

2011

6 comentarios:

  1. Vas mejorando , maestro, me ha gustado.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias. Adri, que ese nudo te permita seguir sintiendo. Siroco, gracias de verdad por venir tanto a tu casa. Abrazos.

    ResponderEliminar
  3. Buscando tu último artículo en la revista "El Notario del siglo XXI" para enviárselo a una amiga, me encuentro con tu blog.
    Muy bueno el artículo, pero este poema es que es precioso, especialmente el final del cuento. Enhorabuena!!

    ResponderEliminar
  4. Gracias a tí Pedro por compartir tus sentimientos con nosotros

    ResponderEliminar
  5. Muchas gracias, Cristina. Siempre mejor la poesía, aunque en el artículo algún verso había también. Bienvenida, besos.

    ResponderEliminar